R. Huelva 0-1 Ucam Murcia
La crisis se agudiza en un Recre que no
reacciona. Todas las miradas apuntan al banquillo, donde la primera derrota de
la temporada en casa deja a Casquero en una posición complicada. La grada
señala al técnico, responsable máximo de un atasco en el que habría que
repartir culpas. El Decano deambula sin luz dentro del césped ni guía fuera. El
técnico no da con la tecla mientras los cimientos del proyecto no son capaces
de soportar el peso del equipo sobre el césped. Los rivales lo saben. La grada
también. Al UCAM le valió con agazaparse y esperar. La espiral de la derrota
somete al Recre a un estado de depresión del que no encuentra la salida.
Hay que reconocer que sólo hubo un
equipo sobre el césped que peleó por los tres puntos. Fue el Recre. Lo hizo sin
brillo, con poco fútbol, sin argumentos colectivos ni individuales, porque ni
siquiera sus jugadores con talento fueron capaces de romper las ataduras.
Cuando nada sale es complicado.
El Decano luchó por una victoria que
sabía necesaria. El UCAM lo dejó hacer. Tampoco necesitó más. Se aprovechó de
un Decano que vive en un profundo estado de ansiedad que maniata a sus
jugadores, sobrecarga a su entrenador y crispa a la grada. No funciona un
proyecto cimentado en la ilusión que vive al borde de la desesperación. El UCAM
vivió atrincherado 88 minutos y se encontró con un gol de Quiles en su único
tiro a puerta.
Casquero revolucionó once y dibujo.
Retrasó a Vila para ganar salida del balón, colocó a dos puntas y mantuvo a
Núñez en el once. Valor especial tiene la presencia del capitán sobre el campo.
En un equipo que da claros síntomas de estar sobrepasado por la presión su
concurso es fundamental. Mientras aguanta es un plus imprescindible de carácter
tan necesario en otros momentos.
Jugar con dos delanteros es como hacerlo
sin ninguno mientras la línea de creación no funciona. Sin jugadores ni fútbol
que surta de balones al ataque tienen poco que aportar más allá de la pelea. El
problema del Decano está en origen, en su incapacidad para generar y tener un
juego con la profundidad mínima necesaria. Mientras no lo resuelva tener a
Boris o a Gorka o a los dos juntos tiene poco más que un valor intimidatorio
para los rivales, porque en beneficio propio hicieron mientras el juego fue
arrollado e inofensivo. Además las bandas apenas acompañaron, con demasiado
Lazo apagado. 30 minutos tardó el Decano en poner remedio. El técnico se vio
obligado sobre la marcha a cambiar el plan.
Hasta la media hora no aparecieron los
atacantes recreativistas. Entre ellos se fabricaron la primera oportunidad del
partido. Gorka cedió a Boris que al revolverse fue agarrado por el central
murciano. El empeño del catalán por seguir la jugada diluyó lo que parecía un
penalti claro. Al final se le anticipó la zaga visitante cuando Núñez esperaba
a su lado para fusilar.
Con un UCAM replegado para ceder el
balón decidió Casquero descubrirse atrás. Adelantó a Jonathan Vila en la fase
final del primer tiempo, lo que permitió al Recre ganar presencia en el centro
y tener la pelota con más sentido con tres hombres de cierre. El equipo lo
agradeció, respiró y sus hombres con talento aparecieron. El fútbol fluyó con
más frecuencia. En cuanto Lazo se fue dos veces por fuera apareció el peligro
por el área de Germán. En un centro desde la izquierda Boris cabeceó al
larguero en el 35. Lástima que el extremo no lo hicieran más. Por la derecha a
Núñez le costó más en ataque con Dani Pérez hasta que le sacó la amarilla.
Volcado sobre su costado izquierdo encontró el Decano los mejores minutos de
una primera mitad en la que su rival ofreció sus puntos débiles en cuando se le
apretó. Echó ahí mucho en falta calidad con el balón el Recre para imponerse
por dentro.
La reacción tardía no valió para
adelantarse en el marcador, pero fue suficiente al menos para saber dónde y
cómo hacerle daño al UCAM de Murcia. En manos de Casquero estaba con 45 minutos
por delante reconstruir un partido diferente tras un arranque inofensivo.
El técnico afianzó la fórmula que había
permitido despertar a su equipo. Jonathan Vila se asentó en el centro con tres
defensas por detrás. Las opciones de victoria albiazul estaban ahí. Sólo
faltaba pausa con el balón para tomar buenas decisiones en un equipo al que la
prisa lo corroe. Nada. Se perdió de nuevo tras la estéril reacción. El UCAM se
mantuvo firme en su planteamiento a la espera del desgaste recreativista, sin
exponer y pendiente de un aguijonazo para asomarse al área de Marc Martínez.
Planagumà entendió a la hora de partido
que el Recre ya daba síntomas de cansancio. Ante la pérdida de frescura
albiazul tiró de banquillo. Renovó a su ataque para aprovechar los espacios que
esperaba encontrar. La respuesta de Casquero fue inmediata. Santi Luque al
campo en lugar del agotado Núñez. Lazo cambió de banda. Apenas aparecieron
ninguno de los dos. La gasolina ya escaseaba.
Los movimientos alteraron poco el
choque. El UCAM siguió a la defensiva ante un Recre que mantuvo el peso del
duelo con más intención que ideas, que fueron escasas. Para contrarrestar la
pérdida de ritmo saltó Carlos Calvo al césped. El control era albiazul, pero
faltaba mucha chispa en la zona intermedia. Casquero se la pidió al madrileño
que no apareció. Sigue muy lejos del futbolista que necesita el Recre.
Su rival sabía a diez minutos para el
final que como mínimo tenía el empate en el bolsillo. Se encontró entonces con
una pérdida de Iván Malón a dos minutos del final que culminó Quiles en el 0-1.
Ningún defensor fue capaz de parar la jugada. El tanto del onubense encendió a
la grada que estalló contra el técnico. Casquero cargó con toda la culpa, la
suya y la de los demás.
Ficha técnica
Recreativo: Marc, Malón, Monsalve,
Sergio González, Vila (Ale Zambrano 85’), Traoré, Núñez (Santi Luque 60’), De
Vicente (Carlos Calvo74’), Boris, Gorka y Lazo.
UCAM Murcia: Germán, Carlos Moreno, Dani
Pérez, Rafa Páez, Fran Pérez, Vivi, Víctor García (Góngora 71’), Jony, Arturo
(Quiles 57’), Marc Fernández (Isi Ros 56’) y Kitoko.
Árbitro: Conejero Sánchez (extremeño).
Mostró amarilla a Núñez (13’), por el Recreativo; y a Fran Pérez (40’), Dani
Pérez (46’) e Isi Ros (90’), por el UCAM de Murcia.
Gol: 0-1 Alberto Quiles (88’).
Incidencias: Encuentro disputado en el
Nuevo Colombino ante unos 9.000 espectadores. Terreno de juego en buenas
condiciones. Calor en la grada y sobre el césped. El marcador electrónico del
estadio no funcionó durante la primera parte.
Derrota inmerecida pero que deja tocado al equipo y entrenador ante las
protestas del público. El guardameta, Ruben
Gálvez, sigue en el banquillo cuando mucha gente piensa que se merece una
oportunidad y el mister no se la da