Linares
0-1 R. Huelva
En el manual de la Segunda
B bien podría aparecer el triunfo del Recre en Linarejos como modelo. Fue un
fiel reflejo de la categoría, de lo que exige, de lo que requiere y de lo que
significa. Si ganó el Decano en Linares fue porque sencillamente compitió y
ofreció todo lo que le pide este fútbol de bronce lejos de Huelva. Ni brillantez
ni excesos más allá de una intensidad como el que más, efectividad máxima y
seriedad. De todo mostró el Recre que llegó a Linares pensando en dar un pasito
en su lucha por la salvación y que lo hizo con un gran salto adelante. Ahora le
toca rematarlo en casa.
Pavón le ganó la partida a Miguel Rivera
en todos los sentidos. Fue el Recre el controlador del choque durante al menos
75 minutos. Le dio la pelota cuando le interesó y se la quitó cuando lo
necesitó. Apretó y tapó, dio un recital defensivo y sólo cuando el fútbol quedó
a un lado y tiró de testosterona el Linares en los últimos compases sufrió.
El Linares volcó su ataque en los dos
puñales por banda y ahí terminó todo. Pobre planteamiento del técnico azulillo
que jamás encontró más alternativas que Luis Lara por la izquierda y el lateral
Joselu por la derecha. En las acciones por el centro anduvo seria la defensa,
pero en los desdobles por el costado se inquietó bastante más. Fue el gran
recurso local un duelo que se presuponía intenso desde el primer instante y que
no obstante tuvo mucho más toque del previsto.
En la zona que más preocupaba durante la
semana apenas hubo contratiempos. Bonaque apuntaló a Jesús Vázquez. Pavón
arropó al capitán para protegerlo en un partido condicionado por sus problemas
físicos de las últimas semanas. Quizá por ello Domínguez y Miguelito estuvieron
muy juntos en tareas defensivas para cerrar espacios. Sin apenas inquietarse
por la presión del rival tuvo la primera ocasión del partido Iván Aguilar en un
balón al espacio que el malagueño no finalizó ante Lopito en el minuto 8.
El equilibrio se alteró a la media hora
del choque, cuando el Linares ganó metros. No supuso ningún problema para el
Recre. Mantuvo su seriedad en el centro y disfrutó entonces de más espacios
para salir con dinamismo. El Linares era más peligroso con movilidad que la
posesión del cuero. El duelo se convirtió en un pulso paciente. El Linares con
la pelota no tuvo prisa para circularla de un lado a otro, mientras que bien
situado el Decano aguantó tranquilo. Le iba bien el choque así. Era cuestión de
esperar su momento.
Lo encontró al borde del descanso.
Álvaro Vega regaló una falta lateral sin aparente peligro para los albiazules.
Antonio Domínguez sacó el guante a pasear y colocó el balón en el fondo de la
portería de Lopito. El meta esperó un remate que no llegó y poco pudo hacer
para evitar la renta parcial albiazul.
Estaba claro el partido que esperaba. El
Linares salió intenso y con ímpetu del vestuario ante un Recre que con una
impecable seriedad se mantuvo con firmeza en su sitio. Sabía Pavón que la
victoria albiazul se resolvería en esos compases iniciales. Miguel Rivera
ordenó a los suyos apretar más ante un Decano que si capeaba el temporal pronto
tendría a la contra la oportunidad de hacer mucho daño.
El único riesgo albiazul era el desgaste
de Jesús Vázquez al lado de un jugador no acostumbrado a la posición. Domínguez
y Miguelito tuvieron que echar una mano para evitar que el Recre se partiera
por dentro. Para aliviarlo Pavón le pidió una y otra a Iván Aguilar que
aguantase más el cuero para permitir salir y respirar a los suyos. Para
fortalecer el interior y tratar de defender más con la pelota entró Ernesto.
Pasada la hora de partido el técnico
local tiró la libreta y recurrió a lo básico. Metió a Chus Hevia y se decantó
abiertamente por un juego más directo. El partido se hizo muy largo para el
Recre, castigado físicamente en la zona media. El Decano necesitaba aire y su
rival no consintió que respirase. Entró Misffut por Miguelito en el 81. Trabajo
por chispa para contrarrestar lo que ya era un acoso permanente local. La falta
de gasolina había impedido afrontar a la contra una jugada definitiva. Tocaba
entonces hacerse fuerte en la trinchera. El Linares quemó sus naves. Con dos
hombres en el área y volcando balones a la meta defendida por Rubén Gálvez
buscó por otros medios un empate que su fútbol no acreditaba. Fueron minutos de
sacrificio, de aguantar la pelota, de sobreesfuerzo
en el centro del campo con un Jesús
Vázquez que apuró la reserva.
El Decano sabía que jugaba unos minutos
clave para su salvación. La victoria era un bien precioso que no se podía
escapar. Murió por cada balón y se vació para arañar segundos al reloj hasta
apretar los puños por una victoria de oro.
Ficha técnica:
Linares: Lopito, Joselu, Rosales, Álvaro
Vega, Gonzalo, Cuerva, Corpas, Rodri, Ian González, Mario Martos y Luis Lara.
Recreativo: Rubén Gálvez, Sedeño, Javi
Cantero, Bonaque, Ubay, José Alonso, Fran Machado, Miguelito, Iván Aguilar,
Jesús Vázquez y Domínguez.
Gol: 0-1 Antonio Domínguez (45’).
Árbitro: Benjumea Álvarez.
Incidencias: Encuentro disputado en el
municipal de Linarejos ante unos 3.000 espectadores con unos 200 seguidores del
Decano en las gradas. Terreno de juego en buenas condiciones. Algo de lluvia y
frío en Linares para el partido.
Victoria importante del Recre en Linares y que le aleja un poco de los
puestos de descenso. El portero de Aracena, Ruben Gálvez, estuvo muy sobrio y seguro
en sus acciones manteniendo la portería a cero.