San Roque
de Lepe 1-1 R. Huelva
Reparto de puntos
que no sirve para casi nada puesto que hunde al San Roque y alarga la angustia
del Decano. Los leperos están en Tercera y el Recre se la tendrá que jugar a
vida o muerte en el partido más importante de su historia frente al Linares por
eludir la promoción, ya que el descenso directo está virtualmente descartado
por la diferencia de goles con el Algeciras. Eso será dentro de una semana. Y
será así porque el conjunto capitalino no fue capaz por ejemplo de arañar un
punto contra el Melilla o ayer con el 0-1 y su afición celebrando la
permanencia se vio superado por el ímpetu de quien rema por su vida.
Era un partido a
cara de perro, sin opciones ni espacio para la especulación. A los dos les iba
la vida en la victoria y como suele ocurrir en estos casos los dos se
enfrascaron en una pelea física, tensa y marcada por la agresividad que provocó
un duelo de escaso fútbol, de mucha brega y en el que la ansiedad por no
cometer errores propició que los espacios fuesen reducidos. Y en ese maremágnum
de pierdas, robos y balones divididos se fueron perdiendo los minutos durante
gran parte del choque. Sólo se rompió ese duelo en contadas ocasiones en las
que el Recre, siempre ligeramente superior a su rival, logró encontrar un hueco
para asomarse al área de Bocanegra.
El duelo estuvo
condicionado por las bajas y los nervios. En el bando albiazul Ceballos se vio
obligado a utilizar a Núñez como referente ofensivo por la ausencia de un nueve
claro. Esto sumado a la lesión de Miguelito dejó al conjunto onubense sin sus
dos puñales por las bandas. También notó la presencia de Dani Molina como enlace.
Los aurinegros no se presentaron mejor. Antón tuvo que recomponer su defensa en
una cita clave.
Sin una referencia
ofensiva clara ni profundidad por las bandas, la batalla del centro absorbió
los esfuerzos sin que el Recre encontrase un punto de fuga a la presión. Echó
en falta un nueve que aguantase, diese continuidad al juego y facilitase la
salida del equipo. Al San Roque no se le ocurrió asumir riesgos hasta la
segunda parte. Quiso esperar y madurar el choque consciente del peligro de
abrirse demasiado pronto ante un oponente con más calidad.
Era una final en
toda regla con el ambiente propicio para ello. Y como en toda final que se
precie, el fútbol fue sacrificado. Así, la primera mitad fue una dura batalla.
No hubo un juego fluido ni profundidad por ninguno de los dos conjuntos, aunque
fue el Recre quien más cerca estuvo del gol. El San Roque se defendió bien sin
llegar a inquietar al meta Rubén Gálvez. Las tres únicas oportunidades de los
primeros 45 fueron recreativistas. Diego Jiménez golpeó centrado y las manos de
Bocanegra en el minuto 19 en la primera de ellas. La más clara sin embargo fue
para Núñez casi a la media hora en una galopada de las suyas que le detuvo el
meta local en el mano a mano. Ale Zambrano golpeó poco antes del descanso desde
fuera del área. El San Roque esperó sin fortuna un error albiazul o un balón
suelto que pudiese aprovechar Chaco.
El resultado era
letal para el San Roque. Al descanso estaba descendido y obligado a hacer algo
para remediarlo. Carlos Antón movió sus fichas. Entró Luis Lara y el extremo
espoleó a los aurinegros. De sus botas surgió la primera oportunidad para los
leperos en una gran jugada personal que Nico finalizó centrada y a las manos de
Rubén Gálvez.
El choque se abrió,
ganado espacios el ataque de ambos. La agresividad y la intensidad siguieron
dominando un encuentro que fue decayendo poco a poco hacia el lado albiazul.
Antonio Domínguez lanzó un balón al palo a la hora de partido en otra acción
que tuvo en Núñez su origen. En un duelo tan luchado el tanto llegó a balón
parado, ese recurso que tanto da en esta categoría. Camacho saltó a la par con
Diego Jiménez y en su intento por evitar el tanto recreativista acabó desviando
el balón al fondo de la portería de Bocanegra en el 74.
Los dos equipos
parecían habérsela jugado a un gol. Quien se adelantase tendría todo para
llevarse el derbi. El Recre se veía salvado y su afición ya celebraba. Entonces
el San Roque tocó a rebato y se fue sin miramientos arriba. El vértigo albiazul
y la temeridad aurinegra formaron una combinación letal que acabó romper lo que
parecía un marcador inamovible.
El San Roque se fue
a muerte a por el gol que lo metiera de nuevo en el partido. No le quedaba
otra. Si tenía que morir lo haría de pie y peleando. Lo encontró en un penalti
de Zambrano a Bonaque en el 88 que el colegiado señaló a instancias de su
asistente ante las protestas recreativistas. Lolo no falló ante Rubén.
Y todo lo que no
había pasado antes pudo suceder en cinco minutos de infarto. Al Decano se le
vino el mundo encima y no supo gestionar un partido que vio ganado y ahora
sentía peligrar. Los leperos tuvieron la victoria en una última oportunidad de
Chaco que salvó Rubén. Y así murió el San Roque, firmando su descenso en el
área del Recre y peleando hasta el final.
La lucha vuelve al
Colombino, convertido en escenario del partido más importante en 126 años de
historia del Decano. Contra el Linares se jugará la vida y necesitará a sus
21.000 escuderos.
Ficha técnica
San Roque: Bocanegra, Pablo
Oliveira (Stephane 79'), Mena, Bonaque, Fragoso, Ekedo (Camacho 60'), Nico,
Lolo González, Chaco, Marco Rosa y Higor Rocha (Luis Lara 46').
Recreativo: Rubén Gálvez,
Mario, Diego Jiménez, José Alonso, Álvaro Moreno, Ale Zambrano, Núñez (Diego
Cortés 86'), Manu Molina, Waldo (Ernesto 79'), Jesús Vázquez y Domínguez
(Cristian Fernández).
Gol: 0-1 Diego Jiménez
(74'). 1-1 Lolo (88').
Árbitro: Arias Madrid
(Ceuta). Mostró amarillas a los locales Dani Fragoso (45'), Bocanegra (50') y
Mena (85'), por el San Roque de Lepe; y a Manu Molina (72'), Jesús Vázquez
(88') por el Recreativo.
Incidencias: Encuentro
disputado en el Ciudad de Lepe ante unos 2.500 espectadores. Unos 1.500
recreativistas. Se guardó un minuto de silencio por un familiar de un directivo
lepero.
Empate en el duelo provincial y que fue una pena a falta
de varios minutos se le fuera la victoria al Recre por un penalti evitable. El
portero de Aracena, Ruben Gálvez, no
tuvo mucho trabajo, pero lo que le llegó
a portería estuvo muy seguro y sobrio.