R. Huelva 1-0 Granada B
P.
Gamero. Dicen que las
finales no se juegan, se ganan. La final que disputó este sábado el Recre ante el Granada B, con un Nuevo
Colombino casi lleno, la ganó, en ausencia de fútbol, por fe, por empuje, por
garra y por ambición. Todo esto se unió en un equipo que, con su victoria (1-0) sobre la bocina,
hizo posible en su afición una explosión de alegría incontenida, como quedó
patente en la forma como lo celebraron al final sobre el terreno de juego.
“¡Que bote el Colombino!”… “¡Sí, se puede!”… Y
claro, el habitual “¡Comas vete ya!”, fue el grito unánime de una afición que arropó a sus
jugadores desde el primer momento, y que fue el punto de apoyo en el que
cimentaron una victoria in extremis, pero trabajada y merecida, coronada con ese gol de Rubén Mesa que llevó
el éxtasis a la grada.
Pero mucho tuvo que currar el Recre
para ganar un partido que se complicó en el segundo tiempo. Porque las buenas
intenciones del Recre, azuzadas y alentadas desde su fiel grada, murieron en
las propias limitaciones en el primer tiempo, únicas responsables de que el
Decano no se fuera con ventaja al intervalo.
El partido fiesta del Nuevo Colombino -una gozada
ver las gradas del estadio llenas- tuvo a un Recre ambicioso, peleón y con
ganas en el arranque. Con las novedades de Carlos Delgado, Dani Molina y Arthuro en el once -por
Iván Robles Manu Molina y Edu Moya-, el Decano comenzó llegando al área del
Granada B, en esos instantes, convidado de piedra en esta demostración de
recreativismo auspiciada por esos trabajadores y empleados del club, y
respondida por la masa de seguidores que para nunca dejará solo a su equipo. En
apenas un minuto Antonio Núñez, por la derecha, y Miguelito, por la izquierda,
superaron a sus pares y estuvieron en condiciones de servir una pelota, de gol
seguro, a Arthuro, pero marraron ese pase que hubiera sido letal.
No decayó el ánimo albiazul, que a los 9 minutos
tuvo la ocasión más clara para marcar. Ale Zambrano le ganó la partida a
Brian Oliván y se plantó solo ante Dimitrievski, que repelió con el pie el
lanzamiento del onubense; la jugada siguió, y el posterior remate de Dani
Molina lo rechazó Morante a córner.
El Recre, desde ese momento, más con el corazón
que con la cabeza, siguió insistiendo, pero es cierto que sus llegadas ya fueron
menos frecuentes y sus buenas intenciones no cristalizaron en acciones de
peligro. Para colmo, a la media hora, este equipo volvió a verse azotado por el infortunio en forma de lesión
de su deseado delantero centro, Arthuro,
que tuvo que abandonar el terreno de juego en camillas. Rubén Mesa fue el
relevo.
En los últimos compases del primer
periodo, el dominio del Recre sí se fue diluyendo, en tanto que el
Granada B dio un pasito al frente, y aunque todas sus llegadas fueron en
acciones a balón parado, además sin excesivo peligro, el partido ya había
cambiado y la pelota estaba más tiempo en el campo del Decano.
La llegada del descanso pudo ser
bien recibida por los albiazules, por aquello de recuperar resuello y
oxígeno para un segundo periodo en el que las espadas estaban en todo lo alto.
La segunda parte fue diferente. El Recre, ni
mucho menos, dominó como antes, y hasta en algunas fases se temió que llegara antes
el gol del Granada B. Aunque el Recre
entró con ganas y llevó la iniciativa, ese empuje duró apenas un cuarto
de hora, ya que a partir de ese momento
fue el Granada B el que, tras estirar sus líneas, comenzó a llevar peligro
a las inmediaciones de Rubén Gálvez. En una de esas acciones reclamó como
penalti un posible derribo dentro del área a Sergi Guardiola. El árbitro votó
en blanco.
La entrada de Waldo, cuando
peor pintaban las cosas para el Decano, fue
un golpe de aire fresco en los albiazules. El canterano, en dos
incursiones por su banda, levantó el
ánimo de todos, y aunque en la resolución de esas jugadas no anduvo
fino, al menos el aficionado -y también los jugadores- empezó a creer en que el
gol era posible.
El partido entró en su recta final con un Granada
B amagando más que dando, y el Recre muy precipitado en sus acciones. El 0-0 parecía que ya no se
iba a mover, hasta que llegó el momento
mágico que encendió la pasión y llevó la euforia a la grada y al campo. Waldo recibió la pelota en su banda, esta vez
sí cedió la pelota en mejores condiciones hasta Rubén Mesa quien, por fin, hizo
lo que sabe hacer ejerciendo de ‘9’, la paró, con el cuerpo se zafó de
su par y, a la media vuelta, mandó la
pelota a la red, provocando el éxtasis.
Tras el tanto, con un minuto de
tiempo reglamentario más el añadido por delante, el Recre quiso tirar de ese
oficio que quizás le faltó en anteriores compromisos. Paró el juego, hasta lo enmarronó como mandan los cánones,
y provocó que los nervios del rival le jugaran un mala pasada a Uche, que fue
expulsado, lástima que en esa trifulca, también Mario Marín se tuvo que ir a la
calle.
No se jugó, para bien del Recre, que ganó el
final sin sobresaltos, reservándose su explosión de alegría una vez acabado el
choque. El Recre había ganado los tres puntos, tremendamente importantes con lo
que hay en juego, pero además había goleado en su orgullo… el apoteósico final
con el estadio gritando “¡Sí, se puede,
sí se puede!” quedará para los anales de una historia que no se va a acabar
porque el Recre ni caminará solo, ni lo dejarán morir.
RECREATIVO: Rubén Gálvez; Mario Marín, Álvaro Moreno, José Alonso, Carlos Delgado (Edu
Moya, 72′); Jesús Vázquez, Ale Zambrano (Waldo, 77′), Antonio Núñez, Dani
Molina, Miguelito; Arthuro (Rubén Mesa, 28′).
GRANADA B: Dimitrievski; Nico (Carmona, 88′), Pawel, Morante, Brian Oliván; Sergio
Martín, Navarrete (Tomás, 84′), Uche, Clifford; Sergi Guardiola, Wilson Cuero
(Boateng, 72′).
Árbitro: Jerónimo Montes García-Navas (colegio madrileño). Expulsó con roja directa
a Mario Marín (92′), y por doble amonestación a Uche (92′). Mostró la cartulina
amarilla a Jesús Vázquez (41′), por el Recreativo; y a Sergi Guardiola (66′),
Pawel (70′), Morante (91′) y a Dimitrievski (92′), por el Granada B.
Gol: 1-0 (89′) Rubén Mesa, a la media vuelta, bate a Dimitrievski, tras un pase de
Waldo.
Incidencias: Partido correspondiente a la 30ª jornada en el grupo IV de Segunda B,
disputado en el estadio Nuevo Colombino. Casi lleno, el recreativismo respondió
a la llamada de los empleados del club y dio color y calor al equipo en la
grada.
Importantísima victoria del Recre ante el filial nazarí con el campo
lleno ante la llamada de los empleados para que acudieran los aficionados. El portero,
Ruben Gálvez, no tuvo mucho trabajo
pero lo que le llegó paró sin problemas.